In Trance en Kulturtado

Hola amigos:

Quiero compartir con ustedes la reseña que acaba de publicar Niko Fernandez en su blog Kulturtado. Acá les dejo el link para acceder a la reseña completa  https://kulturtado.wordpress.com/2015/07/23/in-trance/


In Trance

Trance: 1. Momento crítico y decisivo por el que pasa alguien.

2. Último estado o tiempo de la vida, próximo a la muerte.

3. Estado en que un médium manifiesta fenómenos paranormales.

El pasado invierno, arrasando con todo y buscando cobijo, llegó a mí la música de Anthony Ocaña a través de su disco In trance. Siete canciones que experimentan por sonidos imposibles en un mundo que irradia belleza y en el cual podemos sentirnos protegidos. Un lugar lleno de atmósferas y matices, en el que cualquier desconocido encontraría su cueva; ese rincón en el que prender fuego y escuchar a su alma. Sí, amigos, los acordes de Ocaña están repletos de emociones que vuelan de aquí para allá y que parecen pertenecer a un planeta idílico, sin egoísmos, en el que la verdad es la única respuesta…

Cada nota que dibuja el caribeño con su guitarra derrocha una experiencia sensitiva arrolladora. No hay sitio para la simpleza en el pentagrama de Anthony, no hay cabida para oídos inocentes que busquen encontrar un estribillo que sacie la hiperactividad. Su música está hecha para viajar, y no me malinterpreten pensando en una carretera sinfín, piensen en descolgarse. Cierren los ojos y perciban cada sonido que ha sido esgrimido con una delicadeza aplastante. Un boceto que reside en los sueños más profundos de nuestro yo más mamífero.

Al terminar la sexta melodía, que lleva como título “La última cena de Rita”, entra en escena una oda titulada “La luna o los ritos del amor”. Un poema escrito por Nelson Ricart-Guerrero, al que pone voz Juan Oliveras, del que Anthony saca todo su jugo y lujuria para convertir en arte puro.

Anthony Ocaña es un artista curtido en la hegemonía musical más clásica que ha sabido dirigir un proyecto excelente y sin precedentes. Estamos ante una obra tremendamente original a la que todo melómano debería prestar atención.

Bienvenidos a la tranquilidad.